El Restaurante
El ambiente humano adquiere aquí unas connotaciones especiales. El servicio
es eficaz, inmune a prisas, y transmite amabilidad natural. Juan representa
la continuación, en la mesa, del mimo culinario de Yvonne. Crea una
atmósfera especial y sosegada que impregna cada rincón.
Tres salones y un porche establecen los diferentes espacios. Cada uno tiene
su propia personalidad, siempre desde la amplitud (nunca más de 6 mesas) y
el cuidado detalle. Los muebles y aparatos antiguos se van sucediendo por todos los salones y pasillos, complementados con pinturas y flores naturales.
Especial encanto tienen las ocho mesas del porche, sobre todo con la
llegada del buen tiempo. Zona disponible para clientes que deseen comer (o
simplemente tomar un café) al aire libre, respirando aire puro y en contacto
con la naturaleza.